Ministerio de M...'s profileMinisterio de Música PhotosBlogListsMore Tools Help

Ministerio de Música

Coro Parroquial Santa Teresa

Gracias por tu visita!

Entra a nuestra Página Web. Haz Click aqui 

 Entra a nuestra comunidad en internet.

Click Aqui!!!

Please wait...
Sorry, the comment you entered is too long. Please shorten it.
You didn't enter anything. Please try again.
Sorry, we can't add your comment right now. Please try again later.
To add a comment, you need permission from your parent. Ask for permission
Your parent has turned off comments.
Sorry, we can't delete your comment right now. Please try again later.
You've exceeded the maximum number of comments that can be left in one day. Please try again in 24 hours.
Your account has had the ability to leave comments disabled because our systems indicate that you may be spamming other users. If you believe that your account has been disabled in error please contact Windows Live support.
Complete the security check below to finish leaving your comment.
The characters you type in the security check must match the characters in the picture or audio.

Windows Media Player

Video

http://www.youtube.com/watch?v=-GXxgDT27_A&feature=related http://www.youtube.com/watch?v=MSqwbEOstnI&feature=related
Formato mp3
Photo 1 of 1
April 30

Salmos

salmo 41

Como busca la cierva
corrientes de agua,
así mi alma te busca
a ti, Dios mío;

tiene sed de Dios,
del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver
el rostro de Dios?

Las lágrimas son mi pan
noche y día,
mientras todo el día me repiten:
«¿Dónde está tu Dios?»

Recuerdo otros tiempos,
y desahogo mi alma conmigo:
cómo marchaba a la cabeza del grupo,
hacia la casa de Dios,
entre cantos de júbilo y alabanza,
en el bullicio de la fiesta.

¿Por qué te acongojas, alma mía,
por qué te me turbas?
Espera en Dios, que volverás a alabarlo:
«Salud de mi rostro, Dios mío».

Cuando mi alma se acongoja,
te recuerdo
desde el Jordán y el Hermón
y el Monte Menor.

Una sima grita a otra sima
con voz de cascadas:
tus torrentes y tus olas
me han arrollado.

De día el Señor
me hará misericordia,
de noche cantaré la alabanza
del Dios de mi vida.

Diré a Dios: «Roca mía,
¿por qué me olvidas?
¿Por qué voy andando, sombrío,
hostigado por mi enemigo?»

Se me rompen los huesos
por las burlas del adversario;
todo el día me preguntan:
«¿Dónde está tu Dios?»
¿Por qué te acongojas, alma mía,
por qué te me turbas?
Espera en Dios, que volverás a alabarlo:
«Salud de mi rostro, Dios mío».
 

SALMO 23

El Señor es mi pastor
23:1 Salmo de David.
El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.
23:2 Él me hace descansar en verdes praderas,
me conduce a las aguas tranquilas
23:3 y repara mis fuerzas;
me guía por el recto sendero,
por amor de su Nombre.
23:4 Aunque cruce por oscuras quebradas,
no temeré ningún mal,
porque tú estás conmigo:
tu vara y tu bastón me infunden confianza.
23:5 Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa.
23:6 Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo.

 

SALMO 27 (26)

El Señor es mi luz y mi salvación
27:1 De David.

Expresión de confianza en Dios
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré?
27:2 Cuando se alzaron contra mí los malvados
para devorar mi carne,
fueron ellos, mis adversarios y enemigos,
los que tropezaron y cayeron.
27:3 Aunque acampe contra mí un ejército,
mi corazón no temerá;
aunque estalle una guerra contra mí,
no perderé la confianza.
27:4 Una sola cosa he pedido al Señor,
y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor
todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor
y contemplar su Templo.
27:5 Sí, él me cobijará en su Tienda de campaña
en el momento del peligro;
me ocultará al amparo de su Carpa
y me afirmará sobre una roca.
27:6 Por eso tengo erguida mi cabeza
frente al enemigo que me hostiga;
ofreceré en su Carpa sacrificios jubilosos,
y cantaré himnos al Señor.

Súplica en la persecución
27:7 ¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz,
apiádate de mí y respóndeme!
27:8 Mi corazón sabe que dijiste:
"Busquen mi rostro".
Yo busco tu rostro, Señor,
27:9 no lo apartes de mí.
No alejes con ira a tu servidor,
tú, que eres mi ayuda;
no me dejes ni me abandones,
mi Dios y mi salvador.
27:10 Aunque mi padre y mi madre me abandonen,
el Señor me recibirá.
27:11 Indícame, Señor, tu camino
y guíame por un sendero llano,
porque tengo muchos enemigos.
27:12 No me entregues a la furia de mis adversarios,
porque se levantan contra mí testigos falsos,
hombres que respiran violencia.
27:13 Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
27:14 Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor.

 

SALMO 30

Cambiaste mi luto en danzas
30:1 Salmo Canto para la Dedicación del Templo. De David.
30:2 Yo te glorifico, Señor, porque tú me libraste
y no quisiste que mis enemigos se rieran de mí.
30:3 Señor, Dios mío, clamé a ti y tú me sanaste.
30:4 Tú, Señor, me levantaste del Abismo
y me hiciste revivir,
cuando estaba entre los que bajan al sepulcro.
30:5 Canten al Señor, sus fieles;
den gracias a su santo Nombre,
30:6 porque su enojo dura un instante,
y su bondad, toda la vida:
si por la noche se derraman lágrimas,
por la mañana renace la alegría.
30:7 Yo pensaba muy confiado:
"Nada me hará vacilar".
30:8 Pero eras tú, Señor, con tu gracia,
el que me afirmaba sobre fuertes montañas,
y apenas ocultaste tu rostro,
quedé conturbado.
30:9 Entonces te invoqué, Señor,
e imploré tu bondad:
30:10 "¿Qué se ganará con mi muerte
o con que yo baje al sepulcro?
¿Acaso el polvo te alabará
o proclamará tu fidelidad?
30:11 Escucha, Señor, ten piedad de mí;
ven a ayudarme, Señor".
30:12 Tú convertiste mi lamento en júbilo,
me quitaste el luto y me vestiste de fiesta,
30:13 para que mi corazón te cante sin cesar.
¡Señor, Dios mío, te daré gracias eternamente!

SALMO 130

Desde lo más profundo clamo a ti, Señor
130:1 Canto de peregrinación.
Desde lo más profundo te invoco, Señor.
130:2 ¡Señor, oye mi voz!
Estén tus oídos atentos
al clamor de mi plegaria.
130:3 Si tienes en cuenta las culpas, Señor,
¿quién podrá subsistir?
130:4 Pero en ti se encuentra el perdón,
para que seas temido.
130:5 Mi alma espera en el Señor,
y yo confío en su palabra.
130:6 Mi alma espera al Señor,
más que el centinela la aurora.
Como el centinela espera la aurora,
130:7 espere Israel al Señor,
porque en él se encuentra la misericordia
y la redención en abundancia:
130:8 él redimirá a Israel
de todos sus pecados.

 

 
 
 
 
 
 

 

Ministerio de Musica Santa Teresa

There are no categories in use.